11/10/06

Jueves...

  Sonó el teléfono y eras tú...

 - Sólo quería felicitarte por tu cumpleaños.

- Sí, es hoy.-Te dije- podrás estar en Madrid esta noche? haré una fiesta muy especial.

- No, las cosas no son así. Tampoco debo ir a Madrid, aunque me muero por verte...

 Colgué y llamé de inmediato a mi fabuloso amigo Alberto, él se hizo cargo de todo y me pidió que no me preocupase. Reservé billete y tres horas más tarde estaba volando hacia Barcelona y cuatro horas más tarde me abrías la puerta de tu casa ... y dos días más tarde me dí cuenta de que tenías razón.

 

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