17/09/06

Vivír es más importante que entender.

 Buscaba el momento para hacerse un hueco en el que brillar, iluminar como el foco de un teatro cuando se sube el telón... pero no lo encontró. No es que se hayan fundido los plomos, solo que la luz cada vez es más natural y no necesita oscuridad.

 Soledad en compañía, aquel era el momento de descubrir lo que había alertado a su intuición y se desveló en cuestión de segundos (el pecado no tiene paciencia) y ahí, justo enfrente, una manzana, detrás, su casa, sus libros, sus respuestas, su integridad.

La elección estaba clara, solo  que, esta noche le sigue dando vueltas...

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