23/01/06

Noche sin sueño.

 

 Hace días me llegó el sms de un amigo invitándome a su concierto, yo siempre he dicho que sólo existe una razón por la que no acudir al concierto de un colega y esa es LA MUERTE.

 Quedo con mis dos mejores amigas y con nuestras respectivas crisis emocionales...

 Paloma: lo ha dejado con su chico recientemente tras tres años y medio de relación.

Patricia: lo ha dejado con su chico y está con otro que no la comprende.

Yo: pfffffffffffff ... yo.

 En definitiva nos convertimos en uno de los capítulos de Sexo en Nueva York, las tres en una cafetería, teniendo clarísimo qué hacer en lugar de la otra, pero perdidas en nuestra propia historia y tomando cualquier cosa con mucha azucar. Aparece un cuarto amigo, alguien que me hace sentir bien y sonreir, él también trae a cuestas su crisis y se siente incómodo.

 Llegamos al concierto, sonido extraño, el público sentado y letras que hablan de desamor... a todas se nos pasa por la cabeza pedir una cuchilla para cortarnos las venas, pero no sería muy ético por nuestra parte hacer eso y quitarle protagonismo al artista, que después de todo, es amigo.

 Cerca de una hora escuchando frases como:

  •  ¿Por qué te fuiste sin decir adiós?
  •  Déjame imaginar que estás pensando en mí.
  • Entre secretos saltan chispas cuando rozas mis labios.
  • Hoy me pregunta el corazón qué hacer con tanto amor.
  • Cómo olvidar que te he amado siempre.
  • Maldito amor que me retiene aquí.

 

Tengo un nudo en la garganta y necesito un abrazo, una mano firme que coja la mía, una mirada cómplice, una voz que pronuncie mi nombre y luego calle... o eso, o darme cuenta de  que ese concierto y esa noche en general no está siendo nada positiva para mí.

 Mi amigo es el primero en dar el paso y decir que se marcha, lo dicen también Pal y Patri,  claro... yo no dudo en hacer lo mismo. Me da un abrazo, de esos tan fuertes que roza el alma, parecía haber escuchado mi sentir, aunque me mato por aparentar que todo vá bien.

 Me acompaña Paloma a casa, recordamos cosas vividas en los últimos años, tantas locuras, todo tan sano...

 Llego a casa y solo encuentro más vacío.

 Me voy a la cama, mañana será otro día, esperemos que mejor. Todo es cuestión de tiempo, lo sé.

 

P.D. Algo más esperanzador es que voy a ver un pisito con mi mamá :-) a ver si está bien y me tiro a la piscina!.

 

Los comentarios son cerrados